Para variar, me entero tarde del chisme. Acabo de ver en este momento una conferencia con Carmen Aristegui en YouTube donde habla con esperada indgnación y característico decoro de su despido de MVS. Y me pregunto yo: si Carmen Aristegui no puede cumplir con su vocación como cuestionadora ¿en dónde quedamos la gente pequeña que tan solo tenemos un pinchurriento blog con 4 seguidores?
Hace dos semana, hice la mandatoria crítica que siguió a mi experiencia como espectadora de la más nueva producción de la CNT. Al escribir en mi pedacito de cyberespacio, mencioné el nombre la amiga que tuvo la amabilidad de compartir una de sus cortesías conmigo ya que ella está en la comparsa de dicho montaje. También mencioné que no la culpaba por haber estado en la comparsa, comentario con el cual quise decir (claramente muy mal expresado) que sabiendo yo que ella tiene la capacidad y talento de cargar con un personaje principal, yo entendía que ella accediera a limitarse a ser el "árbol 3" porque todos los actores tenemos que comer. Aunque sé que no sólo lo hizo por cobrar las funciones, sino principalmente por la experiencia de ver a gente de la talla de los involucrados en dicho espectáculo mientras trabajaban. La formulación simplemente hacía referencia al drama al que nos tiramos todos los actores cuando hablamos de buscar trabajo.
Pero ¿ven lo que les digo de mi manía de meter la pata? Al parecer mi crítica llego a oídos (o más bien ojos) de la gente en la Compañía, y mi amiga fue cuestionada. Aún no sé bajo qué terminos fue la reprimenda que le hicieron, pero yo estoy muy arrepentida. Arrepentida de que la situación la haya orillado a malinterpretar un comentario sobre ella, que si bien tal vez sí es muy malinterpretable, no navegaba con ningún tipo de alevosía.
Mi amiga me pidió que borrara la entrada del blog; y lo hice porque decidí que valoro más su amistad que lo que pueda ponerme a escribir en mis ratos de ocio. Pero después de ver que a Carmen Aristegui la despiden por cumplir con su trabajo de concientización social, no quisiera retractar mi opinión sobre el montaje. ¿No es la voz del pueblo la que tienen que escuchar aquellos quienes trabajan para él?
Pero la verdad también es que no quisiera perder la amistad a la que hago referencia. Así pues, he decidido que ya que logre arreglar las cosas entre ella y yo (¡Mujeres!) voy a regresar la crítica a su lugar correspondiente, con las correciones necesarias. Refiriéndome al comentario sobre mi amiga, claro está. Mi opinión personal sigue intacta.
Estamos contigo Carmen.
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